
Este tema es muy discutido en el ámbito del gimnasio, y la mayoría de las personas creen que esto no es beneficioso ya que puede terminar en lesiones o sobre entrenamiento.
Aún así, es sabido que mucha gente ha tenido buenos resultados adoptando este método de entrenamiento. El clave radica en el período de descanso que sigue al entrenamiento. Este debe alcanzar para compensar la intensidad de las rutinas, es decir, no se debe hace ningún otro tipo de actividad física ese día, sólo llegar a casa a descansar y comer. Otra cosa a tener en cuenta es variar de un día a otro el peso con el que se está trabajando ese músculo y el ángulo con el que se ejecutan los ejercicios.
Entrenar de este modo no debe ser una metodología a adoptar para el largo plazo. Sin embargo, se puede incorporar como un método a corto plazo para que el músculo entre en shock y salga de las tan odiadas mesetas, y así poder acelerar el crecimiento muscular.
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